Angela Merkel es una figura política que trascendió barreras y dejó una marca indeleble en Alemania y en el mundo.
Luego de la impactante historia de Margaret Thatcher, considerada la “Dama de Hierro”, podría decirse que esta intachable mujer supo convertirse en la “Dama del Poder” en Europa; dejando un legado en la historia del liderazgo femenino en la política mundial.
Angela Merkel: un ejemplo de liderazgo femenino
Desde sus comienzos como hija de un pastor protestante en la Alemania Oriental, Merkel vivió bajo el régimen comnista de la RDA, donde, a diferencia de los disidentes, formó parte activa de la Juventud Alemana Comunista.
Su trayectoria académica, impecable como pocas de la época, la llevó a estudiar física en la Universidad de Leipzig, donde finalmente obtuvo su doctorado en el año 1986.
Aunque pasó gran parte de su juventud trabajando como investigadora en la Academia de Ciencias de la RDA, no ingresó en el mundo de la política hasta que se produjo la histórica Caída del Muro de Berlín en el año 1989. . A partir de entonces, experimentó una carrera meteórica que incluyó roles como ministra de Juventud y Familia (1990-1994) y ministra del Medio Ambiente y Naturaleza (1994-1997).
Sus primeros inicios en cargos políticos de alto mando
Cuando el veterano canciller Helmut Kohl (1982-1998) anunció su retiro de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), Merkel, quien había sido una colaboradora cercana suya, asumió la secretaría general del partido en 1998 y, posteriormente, la presidencia, el 10 de abril de 2000.
Cabe destacar que, a pesar de dominar un partido donde prevalecían los líderes católicos de las regiones occidentales de Alemania, Merkel demostró tenacidad en su búsqueda de poder desde que fue elegida por primera vez en un cargo político de importancia.
Aunque se convirtió en presidenta de la CDU años más tarde, algunos líderes del partido veían a Merkel como una figura de transición y no confiaban en que llegaría tan lejos. Su conducta, disciplina y fortaleza la llevaron a lograr todo lo que quiso en el mundo de la noticia.
Cuando llegó el momento de seleccionar un candidato para las elecciones, los parlamentarios de la coalición prefirieron a Edmund Stoiber, presidente de la rama bávara de la CDU, la Unión Social Cristiana (CSU). La rivalidad con el líder del grupo parlamentario, Friedrich Merz, parecía poner fin a sus aspiraciones, pero en lugar de desanimarse, esto la impulsó a seguir adelante.
Merkel alcanzó un hito significativo al desplazar a Merz y asumir la presidencia del grupo parlamentario CDU-CSU y, por lo tanto, el liderazgo de la oposición en el Bundestag, después de la derrota de Stoiber ante el canciller Gerhard Schröder en las elecciones de 2002. A lo largo de su mandato en la oposición, Merkel destacó por su tenacidad al criticar las reformas de Schröder y por su enfoque racional y detallado en la política. Su estilo político se caracterizó por evitar generalizaciones y centrarse en la observación y el estudio meticuloso de los detalles, en contraste con su predecesor, Kohl, un político tradicional y católico.
¿Cuál fue el camino que la llevó a convertirse en una de las figuras más influyentes en Europa?
Finalmente, en 2005, Merkel fue elegida por unanimidad como candidata de la coalición CDU-CSU para el cargo de canciller. Aunque comenzó su campaña con una sólida ventaja, su popularidad disminuyó cuando anunció un aumento en el impuesto sobre el valor agregado para fomentar la creación de empleo.
A pesar de algunos desafíos en su campaña, Merkel obtuvo finalmente uno de los cargos más importantes en uno de los países con mayor poder del continente europeo: el cargo de canciller.
Muy pronto, la primera canciller alemana comenzó a dejar su huella en el viejo continente. Su capacidad para sortear obstáculos y su enérgica determinación la llevaron a encadenar sucesivos mandatos y a convertirse en una de las mujeres más poderosas del mundo, liderando políticas de austeridad en la Unión Europea.
Sin duda, Angela Merkel fue una figura política influyente que dejó una marca indeleble en la historia de Alemania y pasó a llevar con orgullo el bien mercado título de la “Dama del Poder” en Europa.